IIII

Anexo para un epílogo

In David Luna on 23/11/2018 at 17:14

Theo lograría llegar ese mismo día,
la bala había penetrado desde un ángulo
oblicuo -según se lee en el reporte médico.

La quemadura en el costado superior del dorso,
cercana al abdomen, delata la proximidad del arma,
mas no el tacto inmediato de una munición.

La naturaleza de la herida no permitía
una extracción; tampoco hubiera sido posible,
al parecer Vincent no mostró interés alguno.

Las palabras que intercambiaron, probablemente
fueron breves; el doctor, después diría, dijo
que cuando le colocó el listón bajo la quijada

-los ojos los había cerrado ya, antes, cuando Theo
acercó su silla y, sosteniendo la pipa, lo ayudó a fumar
y apretó su mano como concediéndole una paz no pedida

entre los espasmos y el prisma de una respiración
de figura inasible, de una respiración para comenzar,
por fin, comenzar a olvidar -ya no había rastro alguno de tristeza.

*

Theo would arrive that same day,
the bullet had entered the body from an oblique
angle -or so it reads the medical report.

The burning on the upper side of the dorsum
near the abdomen betrays the proximity of the gun,
however not the immediate touch of the ammunition.

The nature of the wound would not allow
an extraction; neither had it been possible,
apparently Vincent wasn’t concerned.

The words they exchanged, probably
were brief; the doctor, would say latter, said
that when he put a ribbon under the jaw

-the eyes he had closed already, earlier, when Theo
closed his chair and, holding the pipe, helped him smoke
and grasped his hand granting him an unexpected peace

between the spasms and the prism of a breathing
of unseizable figure, of a breathing to begin
finally, to begin to forget -there was no trace of sorrow.

Carta 30/Letter 30

In David Luna on 17/09/2018 at 10:22

30

Nunca discutimos la muerte de papá,
tal vez ya nada hubiera habido por decirse,
no lo sé, (es una oscura playa en mi alma,
en su negra noche es una oscura playa).

A mí, me restará dejar
que sea la pintura la que hable, pedirle
que me permita también escuchar,
estar ahí, saber guardar silencio.

A él, que fue niño como todos
alguna vez lo fuimos, le habría
gustado saber más de nosotros:
recibir cuadros y largas cartas.

Estrecharnos en silencio y júbilo
luego de una visita no anunciada
y preparar, con prisa, café, té, buscar
entre los frascos, servir frutos secos, pan.

No diría mucho, nunca lo hizo
-lo suyo era callar-, de alguna manera
seguía siendo el niño
que nosotros también seguimos siendo.

*****

30

We never went through father’s death,
perhaps there wasn’t much to be said,
I don’t know, (it’s a dark strand in my soul
in it’s dark night it’s a dark patch).

As for myself, it will remain to let
that it be the painting what speaks, to ask
that it allow me also to listen,
to be there, to know how to remain silent.

As for him, who was a child as we all
once were, he would have loved
to know more about us: to receive
canvases and long letters.

To embrace us with joy, silently
after a non-announced visit
and hastly, to make coffee, tee, to search
among the jars, to serve dried fruits, bread.

He wouldn’t say much, he never did
-his was to be quiet-, somehow
he was still the little boy
which we still are.

Carta 29/Letter 29

In David Luna on 21/08/2018 at 21:10

to my best unbeaten brother

Qué blanca la bahía
en los cálidos ojos del pescador
cuando ingresan mar adentro

tras alistar la tela y los barriles
cargan sus redes, ellas, que como el cuerpo
o la madera, también se cansan

también se rompen -no es, sin embargo
frente al escozor o ante el peso del cardumen-
llevan consigo sal y agua dulce

zarpan levantando una fina espuma
de aroma mineral y de molusco
y en los odres amarga cerveza

-algo para darse valor ante la mar-.

**

Letter 29

to my best unbeaten brother

How white the bay
in the warmth of the fisherman’s eyes
when they out towards the sea

after reading the canvas and the barrels
they load the nets in, they, who like body
or wood, they also tire out

they also break -it is not, however,
facing the stinging or in the presence of the shoal’s weight-
they carry along salt and fresh water

the sail rising a fine foam
of mineral and mollusc aroma
and in the wineskins bitter beer

-something to be brave before the sea-.